Para darle un buen formato a tu publicación, lee los siguientes consejos:
- Visita publicaciones similares a la tuya para sacar ideas de combinaciones de colores, imágenes, tipografías, tablas, etc.
- La estética (colores, imágenes, tipografías, tablas, etc.) debe estar en sintonía con tu perfil (por ejemplo, queda mal que el navegante pase de tu servicio con fondo negro a tu perfil con fondo blanco) y lo que ofreces (por ejemplo, si asesoras en psicología femenina tiene que predominar el rosa).
- Evita crear un diseño atractivo que no tenga nada de contenido, porque esto último es lo único que verdaderamente importa. Por eso, debes escribir textos que despejen toda duda y que, en el caso de los servicios, tengan una buena imagen que los refuerze. Para redactar correctamente, lee nuestra Guía del Editor.
- Si tienes que poner un texto muy largo debes evitar que quede un bloque compacto dividiéndolo en secciones (cuyos títulos estén en negritas o una fuente mayor) con elementos que rompan la continuidad, como una línea o un renglón en blanco. No escribas demasiado porque la página puede tardar más de 15 segundos en cargarse y el visitante se irá.
- La imagen de tu servicio debe complementar el texto, dar información y tener bastante calidad. Puedes obtenerla desde una cámara digital o de rollo o desde la web (en este caso cita de dónde la conseguiste porque puede tener derechos). Como sólo podrá ser JPG o GIF, puedes obtener este formato de la siguiente manera:
- Abre una imagen en un programa editor, como Paint, Image, Photo Editor, ACDsee, Corel o Photoshop.
- Ve a Archivo (o "File") / Guardar como... (o "Save as...").
- Nombra al documento.
- Selecciona JPG, JPEG o GIF del listado "Guardar tipo" (o "Save as type").
- Apreta "Guardar" (o "Save").
- Diseña tu aviso según el tipo de usuario al que te dirijas. Por ejemplo, si apuntas a personal técnico (acostumbrado a leer tablas y características) tu publicación deberá tener un aspecto sobrio, pocos elementos que distraigan (como colores o líneas), tablas de datos y de comparaciones, y todas las características técnicas y precios bien visibles. Otro ejemplo: si escribes literatura de terror, usa colores oscuros, figuras y adornos relativos a monstruos porque a ese tipo de lectores le gustará sentirse entre tinieblas.